Productor vs. Productor ejecutivo: ¿Quién hace qué?

 

Muchas veces no se tienen claras las funciones del productor en la creación de un contenido audiovisual. De hecho, para el público en general, la figura del productor pasa inadvertida. Pocos son los que reparan en su importante labor para que una producción audiovisual vea la luz y salga adelante.

La Real Academia define al productor como aquel sujeto “que, con responsabilidad financiera y comercial, organiza la realización de una obra cinematográfica y aporta el capital necesario”. Igualmente, el ordenamiento jurídico español[1], en una de sus formulaciones más importantes, considera al productor como “el empresario privado que tiene la iniciativa y asume la responsabilidad económica de la “fabricación” de la película y es titular de los derechos de proyección o exhibición pública de la misma, sin perjuicio, en todo caso, de los derechos que pueden reservarse los autores, que no se pueden ceder en ningún caso”.

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Producir cine con una AIE ¿Cómo captar a inversores?

¿Cuál es el perfil del inversor?

Hay que buscar el inversor que mejor se adecue al tipo de inversión en desgravación fiscal y cuáles son sus motivaciones (Rentabilidad fiscal o riesgo derivado del éxito del proyecto en el mercado). Todo dependerá si se gestiona un fondo de inversión a través de esta vía fiscal o patrimonios más pequeños a quienes les sobra dinero de las bases imponibles y buscan invertirlo de alguna forma. Por ejemplo, para las profesiones liberales, una desgravación fiscal es interesante para invertir en cine y/o audiovisual, a partir de unos 150.000€ de ingresos, porque en la cuota que han de pagar de IRPF es donde se desgravaría ese 20% a 40% de la inversión que haya realizado durante esa anualidad fiscal. Leer más

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Curso online de coproducción internacional – del 6 al 31 de julio de 2015

LAS COPRODUCCIONES INTERNACIONALES: UNA FORMULA PARA DIMENSIONAR MEJOR TU PROYECTO Y ABRIRLO A NUEVOS MERCADOS.

Las coproducciones han sido una fórmula habitual en la mayoría de las industrias cinematográficas europeas desde mediados de los años 50. Con algunos momentos de esplendor (años 60) y otros de declive (años 80), los países europeos han desarrollado estos esfuerzos de colaboración de manera bastante regular, con intención de compartir riesgos y costes, y aumentar el tamaño del mercado potencial. En los últimos años, la globalización del mercado y el apoyo de organismos europeos y latinoamericanos han contribuido a consolidar esta fórmula de cooperación en la mayoría de territorios de viejo continente. Hoy en día el 40% de los largometrajes de los cinco principales países de Europa Occidental -España incluida- son producidos en coproducción.

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