Condenados a coproducir a nivel internacional: ¡Abre tu ventana a otros mundos!

La coproducción internacional: su esencia

Las coproducciones han sido una fórmula habitual en la mayoría de las industrias cinematográficas europeas desde mediados de los años 50. Con algunos momentos de esplendor (años 60) y otros de declive (años 80), los países europeos han desarrollado estos esfuerzos de colaboración de manera bastante regular, con intención de compartir riesgos y costes, y aumentar el tamaño del mercado potencial. En los últimos años, la globalización del mercado y el apoyo de organismos europeos y latinoamericanos han contribuido a consolidar esta fórmula de cooperación en la mayoría de territorios de viejo continente. Hoy en día el 40% de los largometrajes de los cinco principales países de Europa Occidental -España incluida- son producidos en coproducción.

En este sentido, se debe entender como estrategia de defensa frente al dominio norteamericano y como una cuestión relacionada con la “identidad nacional” y la “cultura transfronteriza”. En otras palabras, las coproducciones representan una confluencia entre las estrategias económicas y culturales basadas sobre todo en la confianza.

La coproducción es el planteamiento y realización de películas y obras audiovisuales en un sistema de colaboración y asociación. Es internacional cuando las aportaciones económicas, técnicas y artísticas que se unen y complementan para conseguir una obra audiovisual, proceden de empresas de varios países. La coproducción requiere, además del esfuerzo creativo conjunto de productores y creadores de diferentes equipos (y a veces en distintos idiomas), un gran entendimiento en los aspectos comerciales, de presupuesto, financiación y conquista del mercado internacional si viene al caso.

Las coproducciones oficiales suelen regirse a través de los existentes tratados bilaterales de coproducción entre los países coproductores. Sin embargo, estás se pueden realizar fuera de los tratados o convenciones de coproducción, en caso de que vayamos a coproducir con un país con el que no haya convenio. En este caso deberemos tener cuidado de que la película cumpla con los requisitos de concesión de nacionalidad que tenga cada instituto de cine u organismo correspondiente del país de origen para que cada coproductor. Es la única manera de que se pueda obtener la certificación de nacionalidad del país de cada productor, imprescindible para poder solicitar ayudas públicas.

Cuando la coproducción internacional está dentro de los tratados o convenciones de coproducción, las productoras obtienen automáticamente la doble o triple nacionalidad de la película y, de ese modo, la posibilidad de solicitar fondos públicos, ayudas y subvenciones regionales y nacionales de cada país coproductor.

Se puede optar también a los fondos públicos supranacionales (Media Creative, Eurimages, Ibermedia etc.) para completar así el presupuesto de producción.

Se debe mantener un equilibrio entre los países tanto en lo que respeta el talento (Guionista, director, compositor, etc.), el casting y ficha técnica (cámara, postproducción, etc.). La aportación de cada coproductor, en cuanto a personal creativo, técnico y artístico, intérpretes e instalaciones será proporcional a su inversión. Es decir, implicará necesariamente una participación técnica y artística efectiva.

Primeros pasos: despejar sus complejidades antes de iniciarse.

 Para tener más detalles sobre las formas de regulación de las coproducciones oficiales, sugerimos visitar la Web del ICAA en el apartado coproducciones.[1] Si vas a coproducir con algún país concreto, se sugiere averiguar la existencia de un tratado bilateral con el país de destino y en caso contrario si puedes acogerte a la convención cinematográfica latinoamericana de coproducción Internacional multilateral[2] o a la convención cinematográfica europea de coproducción[3].

Puede darse el caso de que un productor extranjero aporte simplemente una cantidad pero que no sea calificado como coproductor, o que siéndolo, la obra audiovisual de la que es coproductor no sea considerada de la nacionalidad de su país.

La coproducción internacional tiene la ventaja de que la producción de la obra audiovisual se hace por personas establecidas y que conocen bien, los diferentes países o mercados en los que se explotará la misma, y que pueden beneficiarse de la condición de “obra audiovisual nacional” (y por tanto, recibir ayudas y subvenciones) en los diferentes países de los coproductores.

Tiene el inconveniente de su mayor complejidad tanto a efectos prácticos (diferencias de idiomas, formas de pensar y trabajar, diferencia culturales y religiosas, diferencias horarias, metodologías diferentes, softwares diferentes, gustos, censuras, autocensura, humor, distancia física, etc.) como jurídicos (Los diferentes sistemas jurídicos y contables tienen que armonizarse).

En numerosas ocasiones, la falta de recursos para realizar en un mismo lugar todo el proceso de creación de una producción ha llevado a los estudios y productoras a confiar parte de la misma a otra empresa, subcontratando parte de la producción como estudios de servicios. En particular, se ha producido una creciente colaboración entre las productoras y estudios europeos, lo que reduce los costes de producción.

Las coproducciones permiten a las productoras dividir la financiación, ya que por norma general cada socio es responsable de recaudar el dinero en su territorio y gastarlo en la parte de la producción que asume sin que salgan montos dinerarios hacia el país de destino del coproductor; más aún, es usado regularmente para tener acceso a los sistemas públicos de ayuda de cada país. No obstante, estas coproducciones conllevan ciertos problemas y complejidades a la hora de la coordinación.

Nunca ha sido más necesario coproducir para las productoras españolas. Lo verdaderamente tremendo es que el presupuesto medio de las producciones en España desciende sin parar desde los 3 millones en 2009, a los 2,5 millones un año más tarde, 2,2 millones en 2012, para llegar a los 1,6 millones del pasado año, o a los 1,5 millones de este 2014, año en el que tan sólo el 18 por ciento de las obras cuentan con un presupuesto alto, a partir de 5 millones de euros.

Esto nos coloca cada vez en peor situación para competir en un mercado dominado por producciones de otros países (incluso europeos) donde los presupuestos de producción son notablemente mayores. Con lo que en España se produce un largo, en Francia, Reino Unido o Alemania sólo se puede hacer un capítulo de una teleserie.

Si queremos sumar algunos éxitos a nuestra cinematografía, aprovechemos las ventajas comerciales que hay entre las coproducciones y las producciones de nacionalidad única. Las coproducciones “viajan” mejor que las películas de nacionalidad única: las coproducciones son lanzadas, en promedio, en dos veces más mercados que las películas con una sola nacionalidad. El 77% de las coproducciones son lanzadas en por lo menos en un mercado no nacional comparado con el 33% de películas de nacionalidad única. En promedio, las coproducciones facturan 2,78 veces más que las películas de nacionalidad única. En términos de ingresos, los mercados internacionales son más importantes para las coproducciones que para las películas de nacionalidad única. Los ingresos del mercado internacional para las coproducciones representan el 41% del total, comparado con el 15% para películas de nacionalidad única.

Ahora sólo queda recuperar la ilusión, preparar buenos proyectos en fase de desarrollo y salir al mercado. España, puente entre Latinoamérica y Europa, con un gran decorado natural, lo tenemos casi todo, aprovechémoslo.

Paco Rodríguez fundó en 1990, PPM Multimedia donde pasó diez años trabajando en la distribución internacional, la financiación de coproducciones y en la producción ejecutiva de varias series de animación. Fue productor ejecutivo de siete largometrajes y director de Filmax Animation. Dirige actualmente Media Training & Consulting, empresa dedicada a la formación y la consultoría del sector audiovisual y cinematográfico así como de contenidos digitales.

Media Training & Consulting tiene como objetivo cubrir una serie de necesidades del sector audiovisual y cinematográfico y de los contenidos digitales, dentro del campo de la consultoría y formación, tanto presencial como on line. Si quieres información sobre el curso online de coproducción sugerimos que pinches aquí.

 

[1] ICAA: http://www.mcu.es/cine/CE/Industria/CoproduccionesInternacionales.html

[2] CAAI: http://www.caaci.int/documentos.html

[3] BOE: http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1996-25830

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