Contrata bien y vivirás mejor

A continuación te voy a dar algunas claves sobre la importancia del desarrollo de un proyecto de animación o de cualquier otro tipo de contenido. Este representa la travesía desde una idea inicial hasta el momento en que comienza la preproducción del proyecto. Comprende todo el conjunto de actividades que preceden a la preproducción, producción o al primer día de rodaje de un trabajo audiovisual. Incluye contratar la escritura del guion, el diseño de personajes y escenarios (quizá no todos), la producción de una pequeña pieza de video (teaser), la creación de material promocional para la búsqueda de financiación, la búsqueda del talento necesario, la preparación del primer presupuesto, calendario de producción, plan financiero, el estudio de mercado que debe permitir su presentación a potenciales inversores y coproductores.

 

Así que si te vas a lanzar a la piscina, intenta como primer paso elegir muy bien al talento con el que vas a convivir un tiempo largo. Estos artistas deben disponer de una apertura de mente que permita flexibilizar las aportaciones creativas de otros miembros del equipo. No interesa trabajar con talento cerrado y obtuso. El camino será más difícil y más arduo en detrimento de la obra. Trabájanos en una industria de egos y hay que aprender a gestionar todas emociones como productores.

 

Logra  la cesión de los derechos necesarios para la explotación futura de tus derechos de la forma más óptima y hasta que entre en dominio público. Piensa detenidamente si estás contratando solo para una proyecto unitario (Corto, serie, largometrajes, etc.) o si dicho proyecto tiene un potencial de licensing y merchandising o incluso puede llegar a tener el alcance a un proyecto transmedia.  Unos malos acuerdos al inició y unos pésimos contratos pueden echar todo al traste. Cada contrato es un ladrillo que aportamos al muro “legal” de nuestra producción. El talento que sustente el proyecto es siempre su mayor valor y es clave contratarlo bien. El primer contrato clave es el del guionista y el resto de los contratos con el director o el compositor deben seguir el mismo objeto de contratación y derechos.

 

Te sugiero ser justo y generoso con el talento y lo involucres en la explotación cediéndole un pequeño porcentaje sobre los beneficios de la obra principal así como sobre las extensiones de contenidos derivado por otros autores sobre la obra inicial si manejas un proyecto transmedia. Esto permitirá una mayor y mejor colaboración de la parte autoral que trabajará a favor de la obra y no de su ego.

La protección de la obra es fundamental antes de presentarla a cualquier interlocutor de la cadena de valor. Debido a su carácter de industria cultural y de los contenidos, y a las peculiaridades propias de su modelo de explotación, existen dos conceptos jurídicos de especial relevancia para el sector de la animación: la propiedad intelectual y la propiedad industrial, y dentro de esta última, principalmente, el derecho de Marcas. En tu obra van a intervenir y participar de forma creativa un amplio volumen de personas. Así que es especialmente importante gestionar adecuadamente y respetar los derechos que a esos autores que les reconoce la legislación vigente. Así mismo, conviene que tengas presente una serie de implicaciones legales a la hora de realizar explotaciones derivadas de los mismos, tales como el merchandising basado en personajes u obras de animación, o productos como videojuegos y aplicaciones.

 

Al inicio de un proyecto te recomiendo fehacientemente analizar el régimen jurídico aplicable al sector de animación, muy relevante de cara a la explotación de una obra de animación y sus derivados. Es decir, las consideraciones jurídicas constituyen un ámbito fundamental para el modelo de negocio existente en la actualidad en el sector de la animación.

 

Si necesitas profundizar en la producción de animación y sus modelos de negocio, descubre cómo conseguirlo con el curso práctico que impartimos online en mayo y abril del 2017. Más información: http://bit.ly/2lH7uYx

 

Paco Rodríguez fundó en 1990, PPM Multimedia donde pasó diez años trabajando en la distribución internacional, la financiación de coproducciones y en la producción ejecutiva de varias series de animación. Fue director y productor ejecutivo de siete largometrajes con los que cosechó 4 goyas con Filmax Animation. Es Miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Colabora como consultor para el Plan de Iniciación Promoción Exterior (IcexNext) llevado a cabo por el Instituto de Comercio Exterior (ICEX). Es experto del programa MEDIA de la Unión Europea. Dirige actualmente Media Training & Consulting.

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